Lo último que recuerdo les dije a los que cuidaban de mi “Gracias por salvarme la vida, espero no volver a verlos nunca más, les mandaré una postal cuando este en Barcelona.”
Mi cuerpo vuelve con unos kilos menos, los huesos más desgastados y yo más vieja. He de decir que cuando supe que debía hacer esa visita tuve mucho temor, enfrentar el pasado es difícil y más cuando no he sido la mejor, ni la más coherente de la familia.
Pero no juzgo cualquier puede caer en las garras de un desorden alimenticio y una depresión severa, la vida no es fácil y el destino me comprometió a entrar una vez más a ese sitio.
Fume bastante durante el día pensando en lo que debía hacer y sobre todo mi corazón me obliga hacer, al llegar mis manos temblaban, cargaba una bolsa con cosas que me habían pedido y supongo que el grado de nerviosismo se me notaba en los ojos… Esos nervios que tienen todas las personas al llegar; por miedo o por prejuicios, lo cierto es que a mí me parece hermoso(Talvez porque ahí renací).
Empiezo a caminar de el brazo de mi madre hacia dentro , el guarda nos indica dónde es (y pienso ¿cómo si no conociera este lugar? ) ,pronto se acercan esas criaturitas a pedirme monedas y empiezo a reconocer algunas caras, sigo caminando hasta que la encuentro en la puerta tiene buen aspecto , le está haciendo bien su permanencia ahí , nos vamos a su habitación y le digo sin pensarlo : “flaca , acá pase mi primera noche” , todo lo veo igual que hace 3 años excepto por algunos cambios insignificantes.
Después de darle las cosas que le llevaba me dice “¿Me trajiste cigarros? Le contesto que sí y me dice “vamos al patio a fumar”, por dentro pienso si no quiero estar en este cuarto frio de cemento viejo me da una sensación de asfixia.
Recorro los pasillos y trato que no me reconozcan, miro de reojo a ese enfermero que me tomo la presión durante madrugadas eternas, al mismo que regañe porque me había inyectado de una manera bestial, el mismo que estaba en todas las confrontaciones o terapias de choque, el que me dio consejos, pero me apuro no quiero que me vean corro el riesgo de que me saquen y ella me necesita…
Me lleva por un nuevo atajo al patio y le digo “Mira flaca este era mi cuarto lo han convertido en una sala de sppining” y mi cabeza se ve atacada por recuerdos en esa habitación , de esos que me dejan helada y un poco estúpida , las noches de abdominales aprovechando que estaban drogando a los demás pacientes , recuerdo el frasco de vidrio que envuelto en una cobija rompimos para seguir cortándonos, recuerdo a mi compañera de cuarto dividir los vidrios a medias , recuerdo haberlos guardado en una media , recuerdo el daño que me hice con ellos , los vasos de agua con sal, el aceite que robamos...
Soy yo ahí viéndome a mi misma cometiendo todas esas atrocidades y por momentos me pierdo entre ese pasado y el presente , miles de memorias me atacan hasta lo más profundo del alma.
De repente me encuentro en el patio hablándole de la vida,un olor conocido me hace sentirme que aún estoy ingresada , esa maldita comida, no lo soporto, tomo aire y sigo hablando de los problemas; de lo difícil que es la realidad y digo cosas positivas, y repitiendo esas patéticas charlas de cómo salir adelante, que por más patéticas que sean son inexorablemente ciertas.
Le hablo un poco de mi pedazo de vida recluida y ante cualquier comentario digo con autoridad: “vos me hacés caso que mira yo soy una egresada de este lugar” y ella caga de risa.
Finalmente se acaba el tiempo y nos tenemos que ir (si esta vez de visita) y pienso en todas aquellas personas que estuvieron cumpliendo su trabajo pero además me marcaron la vida, porque los llegue a apreciar muchísimo y saliendo me digo espero que alguno me vea, ¿me reconocerán? , ¿Se acordarán de mí? , ¿Qué pensarán de mi aspecto después de todo este tiempo?
Mi madre me pregunta si me siento bien, le contesto que sí, pero regreso pensando en todas las criaturitas, en el equipo de enfermería (me muero por verlos), a mi flaca…
Y quiero, necesito que me vean, que me recuerden, me vuelvo a ver a mi misma y aunque el lugar es el mismo yo ya no soy la misma, deje de serlo el día que salí, no es más que un recuerdo, amargo y dulce al mismo tiempo, tengo que volver, tengo que hacer algo!!!
Aunque sea regresar y decirles “chicos acá está lo que les prometí hace algún tiempo”, les jure que les mandaría una postal de Barcelona aquí esta y atrás solo puedo poner una palabra: GRACIAS. 

3 comentarios:
Es bueno leerte asi, tan vos y tan positiva, tan nueva, tan renacida.
Bacio!
HOLA:
Me encanta tu blog te animo a que sigas asi.
Saludos
muchas gracias a ambos!!!
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